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Venta de máquinas vending y dispositivos de efectivo



Información de interés

La franquicia dirige la manera de conducir un negocio entre dos partes. Por lo general, una franquicia vende bienes o servicios que son suministrados por el dueño de la marca o que cumplen sus estándares de calidad. Una franquicia está basada en la confianza mutua entre el dueño de la marca y quien adquiere la franquicia. El franquiciador proporciona la experiencia empresarial (planes de marketing, gestión, asistencia financiera, localización, entrenamiento, etc.) lo que de otro modo no estaría disponible para el franquiciador, y a su vez, éste aporta el espíritu empresarial para hacer de la franquicia un éxito.
 
Como funciona una franquicia
 
Existen dos tipos de franquicia:
- Franquicia de producto o marca comercial
- Franquicia de formato de negocio
 
En la forma más simple, el franquiciador es dueño de los derechos de un nombre o marca comercial y vende estos derechos al franquiciado. Esto se conoce como “franquicia de producto o marca comercial”. La manera más compleja, “franquicia de formato de negocio” implica una relación más amplia entre las dos partes. En este modelo se provee un amplio rango de servicios, los que incluyen la selección de la ubicación, entrenamiento, suministro de productos, planes de marketing e incluso asistencia para obtener financiamiento.
 
Al comprar una franquicia, el comprador a menudo puede vender bienes y servicios que cuentan con reconocimiento instantáneo de la marca, imagen y nombre, además puede obtener apoyo que lo ayude a tener éxito. Pero como cualquier inversión, la compra de una franquicia no es garantía de éxito.
 
Una franquicia permite al inversor o franquiciado operar un negocio. Al pagar una cuota de franquicia, la que puede costar varios miles de dólares, se obtiene un formato o sistema desarrollado por la compañía dueña de la marca, el derecho de usar el nombre del franquiciador por un tiempo limitado y asistencia.
 
Por ejemplo, el franquiciador puede ayudar a encontrar un lugar para instalar el negocio, proveer el entrenamiento inicial y un manual de operaciones, aconsejar en materias de gestión, administración, marketing o personal. Algunos franquiciadores ofrecen soporte continuo en forma de boletines mensuales, teléfonos gratuitos para asistencia técnica y seminarios o talleres periódicos.

 

Mientras que comprar una franquicia puede reducir el riesgo de inversión permitiendo asociarse con una compañía establecida, esto puede ser costoso. También puede que se tenga que renunciar a una parte importante del control sobre el negocio por las obligaciones contractuales con el dueño.

Ir al McDonald’s en Madrid, Nueva York o cualquier parte del mundo suele ser una experiencia parecida: pides un menú, pagas y te lo comes. En China es igual... pero distinto. Más allá de unos sabores no tan parecidos a los habituales, la forma de pagar es totalmente diferente. En España (y en el mundo occidental) hay dos maneras de pago claras: efectivo o tarjeta. En el gigante asiático casi nadie utiliza ya el plástico. ¿Y entonces, cómo pagan? Obviamente, con el móvil. Pero no con parafernalias como las NFC, pegatinas en la parte de atrás del móvil, ni nada parecido. La herramienta más usada es WeChat Pay, una aplicación mediante la que con tan solo introducir los datos de una tarjeta de crédito se puede tanto pagar como cobrar cualquier cantidad.
 
WeChat pertenece a Tencent, el gigante tecnológico chino que ya ha superado a Facebook en capitalización con un valor de 500.000 millones de dólares. Es el Whatsapp, el Facebook, el Uber, el Tinder y el Skype chino, unidas en una sola app. WeChat se utiliza tanto para mandar mensajes instantáneos como para subir tus opiniones al muro o compartir fotos. Además, permite coger taxis con Didi (el Uber Chino) y hasta ha creado un espacio para ligar parecido a Tinder. Además de estas posibilidades, la revolución de WeChat llegó con la aparición de WeChat Pay responsable de los pagos desde el móvil.
 
Esta empresa china desconocida en occidente se posiciona como el rival directo de los gigantes tecnológicos de Silicon Valley. “Es indudable que Tencent se ha convertido en uno de los grandes, y que su prioridad sea la expansión fuera de China es solo cuestión de tiempo, aunque de momento no lo haya sido. Lo que no creo es que siga los mismos modelos de negocio y soluciones con los que ha tenido éxito inicialmente, demasiado vinculado a la situación particular de China. Pero sí creo que desarrollará otras estrategias y aprovechará aquellas fortalezas tecnológicas que tengan sentido en otros mercados”, explica Fernando Cuenca, director de tecnologías emergentes en Minsait by Indra.
 
Juan López, director de inversiones de Kibo Ventures, coincide en este punto. “Tencent se apalanca sobre un mercado muy grande, el chino, lo que le permite salir a otros mercados con mucha fuerza”, sostiene.
 
Cómo funciona
El procedimiento de pago es muy sencillo. Cuando alguien va a comer a un restaurante, saca su móvil, abre la aplicación y, con un lector QR, en un segundo se cobra la cantidad exacta sin comisiones y se evita ese tortuoso momento de dar las vueltas contando hasta el último céntimo o de rebuscar entre las innumerables tarjetas.
 
Unos avances que próximamente serán habituales en España. “Los bancos, las startups fintech y la grandes tecnológicas Apple Pay, Samsung Pay y Android Pay están intentando desarrollar soluciones que creen el hábito de pago desde el móvil en los usuarios”, comenta Víctor Arza, director de producto en Ironhack. El éxito de esta aplicación en China reside en su uso no solo para pagar en restaurantes de comida rápida. La confianza de los usuarios en este sistema ha generado que sea el método de pago habitual para cualquier tipo de transacción, desde transferencias entre amigos hasta compras de varios ceros. Según Statista, 469 millones de personas realizaron compras desde el teléfono móvil en 2016 solo en China.
 
Además de WeChat Pay existen otras opciones. Su mayor competidor es la creada por el Amazon chino, Alibaba, llamada Alipay. Por no olvidar las opciones que ofrecen los móviles como Apple Pay y Samsung Pay. Con todas estas posibilidades no extraña que, según cálculos de la consultora IResearch, las transacciones hechas con smartphones en 2016 en China rozaran los seis billones de euros. “En España la delantera la está tomando Coowry”, añade López, de Kibo Ventures. Esta startup madrileña ya ha obtenido un millón de euros en financiación y se posiciona como referente de los pagos vía móvil en nuestro país. Por su parte, Arza apuesta por Whatsapp. “Si no existen mayores sorpresas, WhatsApp Pay será la solución perfecta para los pagos móviles, ya que el hábito de uso está enormemente expandido en el país”.
 
Tencent, un gigante poco conocido en Europa
La compañía, que cotiza en el Hang Seng Index (la bolsa de Hong Kong), es famosa por WeChat y por los juegos para móviles y ordenadores. Su capitalización durante 2017 aumentó un 135% y ya solo la superan Apple, Alphabet, Microsoft y Amazon.
 
Las restricciones en China al uso de cualquier aplicación propiedad de Facebook o Google han restado competidores a Tencent y en particular a WeChat. Como consecuencia, esta app, apenas utilizada en Europa, ya supera en más de 167 millones de usuarios a Whatsapp (964 millones de la americana por 1.131 de la china), según datos de App Annie.
 
Una aplicación de mensajería instantánea que comenzó como una imitación china de Whatsapp, pero que con el paso de los años ha conseguido reinventarse. Arza comparte esa idea. “Copiar o hacer un producto que ofrezca beneficios similares no es muy complicado, todas las empresas lo intentan de alguna u otra manera. Sin ir muy lejos, el iPod, Uber, Airbnb, Google o Amazon son productos, servicios o modelos de negocios que no fueron inventados por estas empresas, aunque fueran ellas quienes supieron explotar la idea y consolidarla en el mercado. El producto no deja de ser solo una de las patas fundamentales del negocio, luego se necesita entender al consumidor y que el producto encaje en lo que este demanda. Y aún faltaría la estrategia de distribución, la promoción y el pricing”, señala.
 
Por poner el ejemplo de WeChat, está claro que el gigante chino Tencent supo ofrecer algo que los consumidores asiáticos valoraban más, lo que sumado al network effect lo posicionó como líder del mercado chino. A partir de la gran aceptación entre los usuarios del país, supieron ofrecer más valor a los usuarios con nuevos productos/funcionalidades que faciliten el día a día, como por ejemplo WeChat Pay”.
 
China no es España
El éxito de esta forma de pago en China es claro, pero detrás de este sistema tan innovador se esconden fuertes restricciones cuando se utiliza esta aplicación dentro del país asiático.
 
WeChat en China y WeChat en el resto del mundo tienen importantes diferencias. Las más claras no tienen relación con el dinero. Para poder usar en China cualquier red social habitual en el día a día de los españoles, como Facebook, Whatsapp, Instagram, Twitter o cualquier producto de Google es necesario utilizar una VPN. Sin embargo, mientras se utiliza la VPN, WeChat deja de funcionar. Además, si se quiere enviar ciertas palabras o frases escuchadas en la calle para criticar al Gobierno, la propia aplicación impide que el destinatario reciba el mensaje.
 
Estas ventajas han fomentado el crecimiento tan rápido de esta empresa, permitiendo una concentración de usuarios en una sola aplicación, situación muy diferente de la existente en el mercado europeo. “La tendencia es que, aunque existe gran concentración de usuarios en cada una de las plataformas, haya una gran fragmentación por cada tipo de servicio (mensajería, red social personal, profesional, de fotografías, ecommerce, market de apps...). Mi opinión como usuario es que debemos potenciar dicha independencia como limitación al poder que pueden conseguir estas plataformas, ya de por sí excesivo por el propio concepto de plataforma. También creo que el marco regulatorio debe velar por esta independencia, y en Europa tenemos la suerte de que existan protecciones frente a este tipo de situaciones”, añade Cuenca, de Minsait by Indra.
 
En el gigante asiático, el uso de la aplicación estrella también tiene restricciones económicas. Para utilizar WeChat Pay, es necesario tener una cuenta en un banco chino, una medida implantada para evitar que la app se convirtiera en una herramienta para sacar capitales del país.

Rubén Ramos caminaba por el parque y vio a un niño que hacía burbujas de jabón, una de ellas le reventó en el rostro y cuando se tocó la frente se dio cuenta que no tenía agua; en ese momento se percató que al reventar la burbuja se crea un pequeño spray que genera lluvias de moléculas acuosas que funcionan como un sistema de filtración. Así surgió BubbleTech, tecnología que filtra el agua por medio de burbujas, haciéndola 100% potable. La innovación permite beber el agua salada, contaminada por metales pesados, fluoruro, sílice, cloro, del drenaje, incluso el agua congénita de Pemex y de la industria refresquera.
 
Todo inició con una alergia a la contaminación: los doctores le dijeron a Rubén que para mejorar su salud requería comprar un humidificador y purificador de aire, pero los existentes eran muy caros. “Dije, no es posible que para hacer el bien tengas que pagar tanto dinero, quisiera hacer algo que fuera accesible para toda la gente, y comencé a resolver mi problema al hacer un humidificador de filtro de aire”.
 
Al conocer lo que pasa cuando una burbuja se truena, se centró en purificar agua. Para el 2014 Rubén, en colaboración con Aldo Mizrahi, crearon la empresa Uniaqua Tech y validaron la tecnología en el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica y también pasaron las normas para verificar su potabilidad.
 
Cómo funciona
Aldo Mizrahi dice que la tecnología es sencilla y económica. A partir de paneles solares, se crea energía que mueve turbinas, éstas generan burbujas, las cuales al reventar simulan un spray, con esta acción se purifica el agua, “es similar al efecto de limpiar el medio ambiente que crea la lluvia”.
 
Además, las partículas contaminadas caen y quedan neutralizadas en una tina de lodo que se recolecta después.
 
El sistema no requiere de mucha energía para hacer que el agua se evapore, tan sólo se necesitan 25 grados centígrados, “así como cuando te bañas en la regadera y sale vapor, no llegamos a las temperaturas que se requieren cuando se calienta agua en una olla”, detalló Aldo en entrevista a El Economista.
 
La filtración es inmediata y el verdadero reto, señala Rubén, “no está en la pureza, esa la tenemos, purificamos 100%; el reto es ver cómo se hace maquinaria que produzca más volumen de agua con menos energía”.
 
Una máquina puede purificar 300,000 litros al día y tiene una vida de 30 años, sin la necesidad de cambiarle piezas.
 
El emprendedor y científico dice que la diferencia de BubbleTech con la ósmosis interna (que es un sistema de filtración de agua) es lo económico , porque sólo trabaja con agua, poca energía y no requiere de membranas que se destruyen cuando pasan compuestos químicos, como sílice.
 
Modelo de negocio
El negocio de Uniaqua Tech consiste en proporcionarle el equipo a las compañías que requieren limpiar su agua, a las cuales se les cobra 20 pesos por medio cúbico, en promedio, y se les realiza un contrato por 20 o 30 años, tiempo de vida de la unidad.
 
La empresa también creó el Centro de Investigación y Saneamiento del Río Atoyac, que cuenta con una inversión del gobierno de Puebla de 30 millones de pesos, y tiene como objetivo limpiar el río; para ello se trabaja el agua que desechan las empresas.
 
“La idea es trabajar durante 15 años con todas las industrias para que el agua que tiren llegue limpia al río y se pueda sanear”.
 
También limpian el agua de la central de abastos de Puebla desde febrero de este año y mantienen negociaciones con una empresa refresquera y una refinería de Pemex.
 
“Tan sólo la industria refresquera tira entre tres y cuatro litros de agua por cada litro de refresco, ese líquido está saturado de sales y son veneno para el medio ambiente. Nosotros podemos regresárselos en calidad de manufactura, para poder hacer más producto”, precisa Rubén.
 
La tecnología también limpia el aire y los emprendedores están por cerrar un proyecto en el cual dos grandes esculturas urbanas de la Ciudad de México servirán como filtro. Por cada segundo, se limpiarán 30 metros cúbicos de aire y el residuo se quedará en el equipo para ser desechado.
 
Además, se trabaja para que los espectaculares de publicidad cuenten con la tecnología y sirvan como respiradores.
 

 

Diversos países ya buscan la innovación, pero los empresarios dicen que primero la implementarán en México y luego la exportarán.

El agua es un recurso natural, indispensable para la vida en el planeta y para el desarrollo de las sociedades. En México existen muchos poblados que utilizan directamente el agua de un cuerpo de agua sin tratamientos ni almacenamientos previos, por lo que la deben cuidar y resguardar de contaminantes para consumirla. Muchos de estos contaminantes son fáciles de detectar y rastrear ya sea porque son fáciles de observar, como la basura, o porque hacen que cambie el color del agua. Sin embargo, existen contaminantes que no son detectables a simple vista, y si el origen de la contaminación es natural se dificulta aún más su detección. El arsénico es uno de los contaminantes del agua cuyo origen puede ser tanto natural como producto de las actividades humanas. Este elemento, que posee características tanto de metal como de no metal, es difícilmente eliminado pues su presencia y acumulación es común en la naturaleza.
 








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