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La aparición del papel moneda no tiene una ubicación histórica específica aunque sus inicios se adjudican a los chinos. Durante los siglos XVIII, XIX y comienzos del XX, en varios países se suscitaron los primeros intentos de usar un papel moneda tal y como se conoce actualmente. En el caso particular de México, se pueden situar sus inicios a principios del siglo XIX. 

 

Antecedentes del billete mexicano 

 

En 1810, un grupo de mexicanos comenzó una lucha armada para poner fin al dominio español en la Nueva España. La guerra por la Independencia de México inició con el grito de Dolores el 16 de septiembre de 1810, y finalizó el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. Cuando esta lucha terminó, el orden político y social del Virreinato de la Nueva España quedó trastornado. 

 

Durante la guerra de Independencia, muchos españoles regresaron a su país y los que se quedaron en la Nueva España, escondieron sus fortunas. Las minas que continuaban abiertas fueron saqueadas y su producción se redujo tanto por los trabajadores que se unían a las tropas insurgentes como por los ataques de los oponentes. Además, se redujeron las conductas de plata (traslado) que iban de los Reales Mineros a la ciudad de México por la inseguridad de los caminos. Todo esto provocó una profunda crisis económica y un desabasto de monedas metálicas. 

 

Debido a la necesidad de contar con un medio de pago, surgieron una gran cantidad de monedas de necesidad, llamadas así porque se fabricaron para aliviar la necesidad de circulante que existía. Algunas de estas monedas eran de oro pero en su mayoría fueron de plata y cobre. También aparecieron unas curiosas piezas de cartón que fueron emitidas en San Miguel el Grande, Guanajuato. Estaban escritos a mano con tinta negra, tenían denominación de medio real (moneda de la época) con fecha de julio o agosto de 1813 y contaban con las firmas de “González”, “Malo” y una tercera ilegible. Se cree que estas firmas pudieron pertenecer a comerciantes, funcionarios u oficiales. Los estudiosos reconocen estas piezas como el antecedente más antiguo del billete mexicano. 

Ir al McDonald’s en Madrid, Nueva York o cualquier parte del mundo suele ser una experiencia parecida: pides un menú, pagas y te lo comes. En China es igual... pero distinto. Más allá de unos sabores no tan parecidos a los habituales, la forma de pagar es totalmente diferente. En España (y en el mundo occidental) hay dos maneras de pago claras: efectivo o tarjeta. En el gigante asiático casi nadie utiliza ya el plástico. ¿Y entonces, cómo pagan? Obviamente, con el móvil. Pero no con parafernalias como las NFC, pegatinas en la parte de atrás del móvil, ni nada parecido. La herramienta más usada es WeChat Pay, una aplicación mediante la que con tan solo introducir los datos de una tarjeta de crédito se puede tanto pagar como cobrar cualquier cantidad.
 
WeChat pertenece a Tencent, el gigante tecnológico chino que ya ha superado a Facebook en capitalización con un valor de 500.000 millones de dólares. Es el Whatsapp, el Facebook, el Uber, el Tinder y el Skype chino, unidas en una sola app. WeChat se utiliza tanto para mandar mensajes instantáneos como para subir tus opiniones al muro o compartir fotos. Además, permite coger taxis con Didi (el Uber Chino) y hasta ha creado un espacio para ligar parecido a Tinder. Además de estas posibilidades, la revolución de WeChat llegó con la aparición de WeChat Pay responsable de los pagos desde el móvil.
 
Esta empresa china desconocida en occidente se posiciona como el rival directo de los gigantes tecnológicos de Silicon Valley. “Es indudable que Tencent se ha convertido en uno de los grandes, y que su prioridad sea la expansión fuera de China es solo cuestión de tiempo, aunque de momento no lo haya sido. Lo que no creo es que siga los mismos modelos de negocio y soluciones con los que ha tenido éxito inicialmente, demasiado vinculado a la situación particular de China. Pero sí creo que desarrollará otras estrategias y aprovechará aquellas fortalezas tecnológicas que tengan sentido en otros mercados”, explica Fernando Cuenca, director de tecnologías emergentes en Minsait by Indra.
 
Juan López, director de inversiones de Kibo Ventures, coincide en este punto. “Tencent se apalanca sobre un mercado muy grande, el chino, lo que le permite salir a otros mercados con mucha fuerza”, sostiene.
 
Cómo funciona
El procedimiento de pago es muy sencillo. Cuando alguien va a comer a un restaurante, saca su móvil, abre la aplicación y, con un lector QR, en un segundo se cobra la cantidad exacta sin comisiones y se evita ese tortuoso momento de dar las vueltas contando hasta el último céntimo o de rebuscar entre las innumerables tarjetas.
 
Unos avances que próximamente serán habituales en España. “Los bancos, las startups fintech y la grandes tecnológicas Apple Pay, Samsung Pay y Android Pay están intentando desarrollar soluciones que creen el hábito de pago desde el móvil en los usuarios”, comenta Víctor Arza, director de producto en Ironhack. El éxito de esta aplicación en China reside en su uso no solo para pagar en restaurantes de comida rápida. La confianza de los usuarios en este sistema ha generado que sea el método de pago habitual para cualquier tipo de transacción, desde transferencias entre amigos hasta compras de varios ceros. Según Statista, 469 millones de personas realizaron compras desde el teléfono móvil en 2016 solo en China.
 
Además de WeChat Pay existen otras opciones. Su mayor competidor es la creada por el Amazon chino, Alibaba, llamada Alipay. Por no olvidar las opciones que ofrecen los móviles como Apple Pay y Samsung Pay. Con todas estas posibilidades no extraña que, según cálculos de la consultora IResearch, las transacciones hechas con smartphones en 2016 en China rozaran los seis billones de euros. “En España la delantera la está tomando Coowry”, añade López, de Kibo Ventures. Esta startup madrileña ya ha obtenido un millón de euros en financiación y se posiciona como referente de los pagos vía móvil en nuestro país. Por su parte, Arza apuesta por Whatsapp. “Si no existen mayores sorpresas, WhatsApp Pay será la solución perfecta para los pagos móviles, ya que el hábito de uso está enormemente expandido en el país”.
 
Tencent, un gigante poco conocido en Europa
La compañía, que cotiza en el Hang Seng Index (la bolsa de Hong Kong), es famosa por WeChat y por los juegos para móviles y ordenadores. Su capitalización durante 2017 aumentó un 135% y ya solo la superan Apple, Alphabet, Microsoft y Amazon.
 
Las restricciones en China al uso de cualquier aplicación propiedad de Facebook o Google han restado competidores a Tencent y en particular a WeChat. Como consecuencia, esta app, apenas utilizada en Europa, ya supera en más de 167 millones de usuarios a Whatsapp (964 millones de la americana por 1.131 de la china), según datos de App Annie.
 
Una aplicación de mensajería instantánea que comenzó como una imitación china de Whatsapp, pero que con el paso de los años ha conseguido reinventarse. Arza comparte esa idea. “Copiar o hacer un producto que ofrezca beneficios similares no es muy complicado, todas las empresas lo intentan de alguna u otra manera. Sin ir muy lejos, el iPod, Uber, Airbnb, Google o Amazon son productos, servicios o modelos de negocios que no fueron inventados por estas empresas, aunque fueran ellas quienes supieron explotar la idea y consolidarla en el mercado. El producto no deja de ser solo una de las patas fundamentales del negocio, luego se necesita entender al consumidor y que el producto encaje en lo que este demanda. Y aún faltaría la estrategia de distribución, la promoción y el pricing”, señala.
 
Por poner el ejemplo de WeChat, está claro que el gigante chino Tencent supo ofrecer algo que los consumidores asiáticos valoraban más, lo que sumado al network effect lo posicionó como líder del mercado chino. A partir de la gran aceptación entre los usuarios del país, supieron ofrecer más valor a los usuarios con nuevos productos/funcionalidades que faciliten el día a día, como por ejemplo WeChat Pay”.
 
China no es España
El éxito de esta forma de pago en China es claro, pero detrás de este sistema tan innovador se esconden fuertes restricciones cuando se utiliza esta aplicación dentro del país asiático.
 
WeChat en China y WeChat en el resto del mundo tienen importantes diferencias. Las más claras no tienen relación con el dinero. Para poder usar en China cualquier red social habitual en el día a día de los españoles, como Facebook, Whatsapp, Instagram, Twitter o cualquier producto de Google es necesario utilizar una VPN. Sin embargo, mientras se utiliza la VPN, WeChat deja de funcionar. Además, si se quiere enviar ciertas palabras o frases escuchadas en la calle para criticar al Gobierno, la propia aplicación impide que el destinatario reciba el mensaje.
 
Estas ventajas han fomentado el crecimiento tan rápido de esta empresa, permitiendo una concentración de usuarios en una sola aplicación, situación muy diferente de la existente en el mercado europeo. “La tendencia es que, aunque existe gran concentración de usuarios en cada una de las plataformas, haya una gran fragmentación por cada tipo de servicio (mensajería, red social personal, profesional, de fotografías, ecommerce, market de apps...). Mi opinión como usuario es que debemos potenciar dicha independencia como limitación al poder que pueden conseguir estas plataformas, ya de por sí excesivo por el propio concepto de plataforma. También creo que el marco regulatorio debe velar por esta independencia, y en Europa tenemos la suerte de que existan protecciones frente a este tipo de situaciones”, añade Cuenca, de Minsait by Indra.
 
En el gigante asiático, el uso de la aplicación estrella también tiene restricciones económicas. Para utilizar WeChat Pay, es necesario tener una cuenta en un banco chino, una medida implantada para evitar que la app se convirtiera en una herramienta para sacar capitales del país.

Forbes destaca empresas que prefieren las vending machines. Revista Forbes destaca el uso de las Vending Machines por las grandes marcas y cuales han sido sus estrategias. Marcas como CocaCola, M&Ms, Apple y otras no tan conocidas pero si que han tenido un gran impacto como Pharmashop24 o Cupcake ATM estan entre la lista, estas son algunas de las razones que expone el articulo sobre el porque cada vez mas y mas marcas ven en las vending machines su mejor aliado y cuales han sido sus estrategias.
 
-BeneFit es una empresa de cosméticos, que le apunto a las vending machines para estar en los aeropuertos, con un atractivo color rosado llaman la atención de inmediato de sus compradoras, que siempre les hace falta uno de estos productos.
 
-Sprinkles es una empresa de Cup Cakes tan populares por esta época, que decidió hacer un “Cajero Automático de Cupcakes”
 
-PharmaShop24 Es una farmacia 24 horas en Milán, Italia
 
-M&M’s también acude a las vending machines esta vez en una estación de tren en Italia, donde hace presencia de marca pero si quiere algún otro snack también se lo ofrecen.
 
-Quiksilver escogió lugares secanos a las piscinas para ofrecer sus productos, Hoteles o zonas playeras fueron el lugar escogido para estar presentes con maquinas dispensadoras, estas cuentan con un diseño acorde a la marca y con productos que no solo necesitan sino que puedan comprar por impulso.
 
Apple también le aposto a los aeropuertos para vender sus productos por medio de las vendig machines con la promesa de un mejor precio.
 
Este sistema cada vez mas popular en todo el mundo permite en poco espacio almacenar y vender los productos las 24 horas siendo adaptable a la estrategia de cada negocio sin importar el tamaño de este, esto hace que empresas prefieren las vending machines sobre otros formas de venta al publico.

Luther George Simjian era un armenio nacido en Turquía que emigró a los Estados Unidos. Siempre estuvo interesado en el funcionamiento de las cosas y pasó toda su vida inventando, entre otras cosas un velocímetro para aviones. Pero también inventó el primer cajero automático. En 1939 nuestro inventor registró 20 patentes de un prototipo de cajero automático. Para entonces vivía en Nueva York, por lo que convenció al Citicorp para que probaran su invento. Desafortunadamente resultó ser un adelantado a su tiempo. Sólo era usado por aquellas personas que no querían que les vieran los empleados del banco y el banco decidió cerrarlo.
 
El primer cajero automático que tuvo éxito
Tenemos que esperar a que acabe la guerra para que el cajero automático vuelva a surgir. En los años 60 se sabe que hubo una máquina de ese tipo en Tokyo, aunque se sabe muy poco de ella. Fue en otro centro financiero mundial donde surgió el primer cajero automático que tuvo éxito.
 
John Shepherd-Barron era un escocés que trabajaba para De La Rue, una empresa que por entonces fabricaba máquinas de contar dinero. Su trabajo estaba en Londres pero vivía e el campo. Solía ir los sábados al banco (que abría de 9 a 12:30) para sacar el dinero de la semana.
 
Una vez en 1965 llegó tarde por un minuto y empezó a preguntarse como obtener dinero sin necesidad de ser atendido por una persona. La idea le vino de una máquina expendedora de chocolate y pensó que podría realizar del mismo modo.
 
Su primer cajero automático fue instalado en una sucursal del banco Barclays en Londres en 1967. Dado que en aquella época no había tarjetas con banda magnética se utilizaban unos cheques con material radiactivo para el cajero. El cliente introducía el cheque, marcaba un pin de cuatro números y el dispositivo le proporcionaba diez libras esterlinas.
 
El código de cuatro números se ha convertido universal, pero no se debe a ningún motivo técnico. El señor Shepherd-Barron pensó que era capaz de recordar seis números de su número de soldado, pero al consultarlo con su mujer ella le respondió que era capaz de recordar cuatro.
 
Los cajeros automáticos hoy en día
Los primeros cajeros automáticos que se introdujeron en España, como en el de Londres, estaban reservados a los clientes más pudientes. Esto se debe a que proporcionaban una cantidad fija, pero no estaban conectados una red, de forma que el banco necesitaba confiar en el cliente para proporcionarle el préstamo.
 
Cuando llegaron a España ya no necesitaban cheques radiactivos, sino que utilizaban una tarjeta de plástico. El primero empezó a funcionar en una sucursal del Banco Popular en Toledo en 1974. Fue precisamente en ese año cuando aparecieron los cajeros automáticos conectados a una red.
 
Hoy en día se ha alcanzado el record europeo y segundo del mundo por detrás de Japón de cajeros por habitante. En 2007 había 14.000 por millón de habitantes con un total de 58.600 en todo el país.El cajero medio realiza unas 300 transacciones diarias y el reintegro medio ronda los 100 – 110 euros.
 

 

Pero cuidado, reintegro no es igual a transacción. Hoy en día las transacciones en los cajeros automáticos son muy variadas. En muchos podemos recargar el saldo del móvil, conocer nuestros saldos, actualizar la cartilla o incluso en algunos hacer transferencias.





Inovación y crecimiento de maquinas vending