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"Jidouhanbaiki" (?????) o "jihanki" (???). Así es como llaman los japoneses a las máquinas expendedoras o vending machines, ese fabuloso invento que en el país nipón alcanza su máxima expresión: lo dicen las más de 5 millones de unidades que se extienden por todo el país. Es, con mucho, donde más de estas máquinas existen, y lo hacen por varias razones. Los impecables modales y la baja criminalidad y vandalismo hacen que estén (razonablemente) a salvo, pero es que las vending machines japonesas son ya un símbolo de un país cuyos ciudadanos no se extrañan de la cantidad de ellas que hay allí: lo que no entienden es que el resto del mundo no haya adoptado este invento, y quizás tengan razón. Las fotos de Eiji Ohashi son un rendido homenaje a la que es ya toda una señora tradición en Japón.
 
Máquinas que ya son parte del paisaje en Japón
Este fotógrafo ha recorrido Japón y ha demostrado que la presencia de esas máquinas expendedoras es espectacular en Japón. El país asistió a un crecimiento inusitado de este tipo de soluciones en la década de los 1960, ya que ofrecían una forma sencilla de vender productos que han permitido a los fabricantes de esos productos tener una plataforma de distribución asombrosamente eficiente que además tiene otro beneficio: refuerza la marca, que se ve por todas partes.
 
Esas máquinas expendedoras van mucho más allá de lo que vemos en otros países, y aunque la mayoría venden bebidas y comida, hay máquinas de todos los colores, olores (como esta de bragas usadas o esta de cacas) y sabores.
 
De hecho también se han desarrollado máquinas que venden productos algo más discutibles (como alucinógenos o cartuchos de juegos pirata para las Nintendo DS), pero lo cierto es que lo realmente curioso de estas máquinas es que uno puede encontrarlas literalmente en cualquier parte de Japón. Y si no, atentos a este álbum de fotos de Google+ recopilado por Kote Puerto en el que estas máquinas son protagonistas absolutas.

Hemos adoptado nuevos hábitos saludables, muchos por moda, publicidad o por recomendación de algún amigo. Lo que nos pone a pensar sobre los beneficios del agua alcalina, ¿en realidad es milagrosa? La popularidad que ha alcanzado este tipo de agua ionizada ha hecho que consumamos agua con un pH alto, sólo porque creemos que vamos a obtener un beneficio. Del cual ni estamos completamente seguros.
 
Las marcas de agua alcalina afirman que consumir agua con un pH alto puede prevenir el cáncer y otras enfermedades importantes. La teoría proviene de que el agua alcalina puede combatir los radicales libres, elimina toxinas y favorece significativamente a nuestro cuerpo. Lo cierto es que hasta la fecha no existe un estudio científico que demuestre al 100% los beneficios del agua alcalina en la salud.
 
Pero ¿qué es el pH?... El pH es la escala de medición para las moléculas de Oxígeno e Hidrógeno con carga eléctrica presentes en una sustancia líquida. Éste determina el nivel de acidez o alcalinidad de un líquido, que va del 0 (máxima acidez) al 14 (máxima alcalinidad). El agua alcalina es muy rica en oxígeno y tiene un pH elevado superior a 7. Actualmente podemos encontrar marcas de agua alcalina con un pH de 7.3 como la Fiji, un pH de 7.8 en la Smart Water, un pH de 8.9 en la Icelandic, y hasta un pH de 10 en la Alkalife Ten.
 
Nuestro cuerpo ya cumple con la tarea de balancear nuestro pH a través de los procesos de desintoxicación y eliminación de desechos. Pero la mala alimentación, el exceso de alimentos procesados, azúcares y almidones, provocan un exceso de acidez en la sangre, que hacen más difícil a nuestro cuerpo mantener un pH adecuado. El objetivo de alcalinizar nuestro cuerpo es para contrarrestar la acidez en nuestra sangre, pero no es suficiente con tomar agua alcalina para lograr un equilibrio. En cambio, una dieta balanceada con más alimentos alcalinos, como frutas y verduras, y una buena hidratación puede mejorar nuestro pH. 
 
Es importante mantener un equilibrio en el pH de la sangre, ya que un nivel de acidez alto te predispone más a las enfermedades de manera considerable. Por lo que es vital para la salud contar con un pH ligeramente alcalino, de 7.35 y 7.45, para la correcta producción de energía, reparación de células, así como la absorción de nutrientes y minerales esenciales. El nivel de acidez o alcalinidad en nuestro cuerpo también se puede medir a través de la orina. Actualmente existen unas tiras reactivas que ayudan a calcular nuestro pH. 

 

Si decides incluir agua alcalina a tu régimen saludable, busca cómo complementarlo. Pregúntale a tu médico o nutriólogo que puedes añadir y/o quitar para lograr una alcalinización correcta. Recuerda que siempre hay que tener un equilibrio. ¡Elige bien!

Rubén Ramos caminaba por el parque y vio a un niño que hacía burbujas de jabón, una de ellas le reventó en el rostro y cuando se tocó la frente se dio cuenta que no tenía agua; en ese momento se percató que al reventar la burbuja se crea un pequeño spray que genera lluvias de moléculas acuosas que funcionan como un sistema de filtración. Así surgió BubbleTech, tecnología que filtra el agua por medio de burbujas, haciéndola 100% potable. La innovación permite beber el agua salada, contaminada por metales pesados, fluoruro, sílice, cloro, del drenaje, incluso el agua congénita de Pemex y de la industria refresquera.
 
Todo inició con una alergia a la contaminación: los doctores le dijeron a Rubén que para mejorar su salud requería comprar un humidificador y purificador de aire, pero los existentes eran muy caros. “Dije, no es posible que para hacer el bien tengas que pagar tanto dinero, quisiera hacer algo que fuera accesible para toda la gente, y comencé a resolver mi problema al hacer un humidificador de filtro de aire”.
 
Al conocer lo que pasa cuando una burbuja se truena, se centró en purificar agua. Para el 2014 Rubén, en colaboración con Aldo Mizrahi, crearon la empresa Uniaqua Tech y validaron la tecnología en el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica y también pasaron las normas para verificar su potabilidad.
 
Cómo funciona
Aldo Mizrahi dice que la tecnología es sencilla y económica. A partir de paneles solares, se crea energía que mueve turbinas, éstas generan burbujas, las cuales al reventar simulan un spray, con esta acción se purifica el agua, “es similar al efecto de limpiar el medio ambiente que crea la lluvia”.
 
Además, las partículas contaminadas caen y quedan neutralizadas en una tina de lodo que se recolecta después.
 
El sistema no requiere de mucha energía para hacer que el agua se evapore, tan sólo se necesitan 25 grados centígrados, “así como cuando te bañas en la regadera y sale vapor, no llegamos a las temperaturas que se requieren cuando se calienta agua en una olla”, detalló Aldo en entrevista a El Economista.
 
La filtración es inmediata y el verdadero reto, señala Rubén, “no está en la pureza, esa la tenemos, purificamos 100%; el reto es ver cómo se hace maquinaria que produzca más volumen de agua con menos energía”.
 
Una máquina puede purificar 300,000 litros al día y tiene una vida de 30 años, sin la necesidad de cambiarle piezas.
 
El emprendedor y científico dice que la diferencia de BubbleTech con la ósmosis interna (que es un sistema de filtración de agua) es lo económico , porque sólo trabaja con agua, poca energía y no requiere de membranas que se destruyen cuando pasan compuestos químicos, como sílice.
 
Modelo de negocio
El negocio de Uniaqua Tech consiste en proporcionarle el equipo a las compañías que requieren limpiar su agua, a las cuales se les cobra 20 pesos por medio cúbico, en promedio, y se les realiza un contrato por 20 o 30 años, tiempo de vida de la unidad.
 
La empresa también creó el Centro de Investigación y Saneamiento del Río Atoyac, que cuenta con una inversión del gobierno de Puebla de 30 millones de pesos, y tiene como objetivo limpiar el río; para ello se trabaja el agua que desechan las empresas.
 
“La idea es trabajar durante 15 años con todas las industrias para que el agua que tiren llegue limpia al río y se pueda sanear”.
 
También limpian el agua de la central de abastos de Puebla desde febrero de este año y mantienen negociaciones con una empresa refresquera y una refinería de Pemex.
 
“Tan sólo la industria refresquera tira entre tres y cuatro litros de agua por cada litro de refresco, ese líquido está saturado de sales y son veneno para el medio ambiente. Nosotros podemos regresárselos en calidad de manufactura, para poder hacer más producto”, precisa Rubén.
 
La tecnología también limpia el aire y los emprendedores están por cerrar un proyecto en el cual dos grandes esculturas urbanas de la Ciudad de México servirán como filtro. Por cada segundo, se limpiarán 30 metros cúbicos de aire y el residuo se quedará en el equipo para ser desechado.
 
Además, se trabaja para que los espectaculares de publicidad cuenten con la tecnología y sirvan como respiradores.
 

 

Diversos países ya buscan la innovación, pero los empresarios dicen que primero la implementarán en México y luego la exportarán.

El agua es un recurso natural, indispensable para la vida en el planeta y para el desarrollo de las sociedades. En México existen muchos poblados que utilizan directamente el agua de un cuerpo de agua sin tratamientos ni almacenamientos previos, por lo que la deben cuidar y resguardar de contaminantes para consumirla. Muchos de estos contaminantes son fáciles de detectar y rastrear ya sea porque son fáciles de observar, como la basura, o porque hacen que cambie el color del agua. Sin embargo, existen contaminantes que no son detectables a simple vista, y si el origen de la contaminación es natural se dificulta aún más su detección. El arsénico es uno de los contaminantes del agua cuyo origen puede ser tanto natural como producto de las actividades humanas. Este elemento, que posee características tanto de metal como de no metal, es difícilmente eliminado pues su presencia y acumulación es común en la naturaleza.
 





Inovación y crecimiento de maquinas vending