Información Interesante

La Escherichia coli, también conocida como E. coli, es una bacteria que se encuentra comúnmente en el sistema digestivo de los seres humanos y animales de sangre caliente. Debido a su alta presencia en el intestino, la E. coli se utiliza como el indicador principal para detectar y medir la contaminación fecal en la evaluación de la inocuidad del agua y de los alimentos. Consideradas comensales inofensivos,  las cepas de E. coli constituyen alrededor del 1% de la población microbiana normal del intestino. Si bien la mayoría de las cepas dentro del intestino son agentes patógenos gastrointestinales beneficiosos para el ser humano, otros son perjudiciales. Las E. coli patógenas se distinguen de otras E. coli por su capacidad de provocar graves enfermedades como resultado de su información genética para la producción de toxinas, capacidad de adhesión e invasión de células huéspedes, interferencia con el metabolismo celular y destrucción de tejidos. 

Smart Water- Smart City: AGUA INTELIGENTE: UN BLOQUE DE CONSTRUCCIÓN CLAVE PARA LA CIUDAD INTELIGENTE DEL FUTURO Las ciudades inteligentes abarcan seis importantes sectores que necesitan trabajarse al mismo tiempo para lograr la meta común de hacer una ciudad más habitable, sostenible y eficiente para sus habitantes. Estos sectores son energía inteligente, integración inteligente, servicios públicos inteligentes, movilidad inteligente, construcciones inteligentes y agua inteligente.
Construir ciudades inteligentes a partir de estos seis sectores es crucial para un crecimiento sostenible, pero los retos financieros, logísticos y políticos son enormes. Las conversaciones sobre el crecimiento de ciudades inteligentes han sido históricamente dominadas por grandes compañías de tecnología que se enfocan en analizar “big data” tomando un enfoque centrado en software. Sin embargo, cuando se trata de los sistemas de modernización de cientos de años como la distribución del agua, la red eléctrica, software avanzados y capacidades de red son difícilmente lo suficiente extensos en alcance como para hacer el impacto necesario.
Por el contrario, un enfoque para el desarrollo de una ciudad inteligente está basado en la creencia que la rápida migración a las ciudades gravará las infraestructuras municipales más allá de su punto de ruptura. Las ciudades que tendrán éxito en esta transición a operaciones “inteligentes” serán las que mejoren su sistema e infraestructura crítica a un nivel fundamental así como integrar sus sistemas a través de tecnología avanzada. Por último, las ciudades inteligentes aplicarán un monitoreo avanzado y analíticas para medir continuamente y mejorar el desempeño. Schneider Electric, por ejemplo, está trabajando en más de 200 proyectos de ciudades inteligentes alrededor del mundo, tomando este enfoque único en infraestructura primeramente, el cual incluye: ?• Establecer la visión y el mapa vial para una ciudad eficiente, habitable y sostenible. ?• Combinar el hardware y software de la mejor clase para mejorar los sistemas de operación ?• Brindar integración para lograr mayor eficiencia operacional y de información a lo largo de la ciudad ?• Agregar innovación como un elemento fundamental de planeación y operación. ?• Impulsando la colaboración mediante los actores más adecuados a nivel local y global, así como a lo largo de la cadena de valor de la ciudad inteligente entera. ? 
CIUDADES INTELIGENTES, AGUA INTELIGENTE?Una de las piezas más importantes de infraestructura crítica de una ciudad es el sistema de agua. Con poblaciones en ciudades en crecimiento, es inevitable que el consumo de agua crecerá también. El término “agua inteligente” hace referencia a la infraestructura de agua y desechos de agua que aseguren este preciado recurso – y la energía usada para transportarla- es manejada eficientemente. Un sistema de agua inteligente está diseñado para recolectar datos importantes y que permitan tomar acción según el flujo, presión y distribución del agua de una ciudad. Además, es importante que el consumo y pronóstico del uso del agua sea exacto.
El sistema de distribución y manejo de una ciudad debe razonable y viable a largo plazo para mantener su crecimiento y debe estar equipado con la capacidad de monitorear y conectado con los otros sistemas críticos para obtener información granular y más sofisticada sobre cómo se están desempeñando y afectando el uno al otro. Las eficiencias adicionales se obtienen cuando los departamentos tienen la habilidad de compartir información razonable y sobre la cual se puede tomar acción. Un ejemplo es que el equipo de manejo de la cuenca puede compartir automáticamente información sobre el modelado de aguas pluviales el cual indica las zonas con probabilidad de inundación y tiempos basados en inteligencia de precipitación predictiva. El departamento de transporte puede posteriormente re direccionar el tráfico de forma apropiada y alertar de forma preventiva a la población usando notificaciones masivas.
Los sistemas de agua son comúnmente pasados por alto pero sin embargo, son componentes críticos del manejo de energía en ciudades inteligentes, típicamente comprende el 50 por ciento de la energía utilizada de una ciudad. La energía es el mayor costo controlable en operaciones de agua/cuenca, sin embargo, optimizar las plantas de tratamiento y canales de distribución ha sido visto por encima como una fuente de liberar fondos operativos por municipalidades tacañas. Una vez que las facilidades sean optimizadas y diseñadas para recolectar información importante y de la cual se pueda tomar acción, los líderes municipales puede hacer mejores decisiones y de forma más rápida sobre sus operaciones, lo cual puede resultar en más de un 30 por ciento en ahorros energéticos y hasta 15 por ciento en reducción en la perdida de agua.
El manejo de la perdida de agua se está volviendo más importante a medida que los suministros se ven estresados por el crecimiento de la población y la escasez del agua. Muchas regiones están experimentando un récord de sequías y otras están agotando acuíferos más rápido de lo que pueden ser reestablecidos. Incorporar tecnologías de agua inteligente le permite a los proveedores de agua minimizar el agua que no produce ingresos encontrando fugas rápido e incluso usado de forma predictiva información SCADA en tiempo real y comparando eso con la red del modelo de simulaciones. Reducir el agua que no genera ingresos también le permite a la municipalidad recuperar los costos incurridos en el tratamiento y el bombeo- esto puede ser significante. Una ciudad de tamaño medio con 100 millones de galones al día de agua producida que pierde un 25 por ciento (un monto inusual) está incurriendo en más de $13 millones por año de labor y gastos en químicos y energía no recuperables.
Por el lado de la cuenca, hay un movimiento de parte de organizaciones como the Water Enviorment Federation (WEF) para transformar las plantas de tratamiento de cuenca en facilidades de recuperación de recursos, el cual incluye energía. Hay varios ejemplos de facilidades que ahora producen más energía de la requerida para sus operaciones y vende el exceso de energía a la red. A pesar de que esto no es algo práctico para las plantas de tratamiento, es una ambición que vale la pena y puede ser facilitada utilizando el mapa vial de energía de WEF (The Water Enviorment Federation).
LOGRANDO UN FUTURO CON AGUA INTELIGENTE ?Uno de los obstáculos más grandes para cualquier proyecto de capital intensivo es el acceso a los fondos. A medida que las ciudades y municipalidades buscan lograr un sistema de agua inteligente, hay un número de opciones disponibles para ayudarles a empezar. Un camino muy efectivo es a través de contratos de endeudamiento de ahorro de energía. Estos contratos son una forma de asociación pública-privada, un modelo financiero que se capitaliza en la flexibilidad y en los recursos del sector privado para pagar por las mejoras de ahorro de energía usando ahorros de energía del futuro. La inversión inicial es proveída por la comunidad financiera privada, y los servicios son entregados compañías de servicio de energía. El financiero es pagado por medio de los ahorros de energía acumulados, con las empresas de servicio de energía garantizando los montos ahorrados.
Un contrato de ahorro de energía empieza con una auditoria de energía. Después de identificar las oportunidades y calificar los ahorros potenciales, la empresa de servicio de energía recomienda tomar cualquier número de medidas de conservación energética como equipos de modernización, optimización del bombeado, monitoreo y control de la demanda y/o deslastre y cogeneración los cuales ahorrarán energía por medio de operaciones más eficientes. ? 

 

 

El verano suele ser esperado por todos por las vacaciones, las salidas al aire libre, los baños, etc., pero los días de alta temperatura y humedad (ola de calor) pueden transformarse en un gran riesgo para la salud, por lo que debemos estar informados y atentos para evitar que esto nos afecte. Es importante prestar una especial atención a los golpes de calor y a sus síntomas para reconocer si estamos sufriendo uno.
El golpe de calor, explican desde el Instituto de Investigación Agua y Salud, es el incremento de la temperatura corporal como consecuencia de una exposición prolongada al sol, a altas temperaturas o a la realización de un esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos, muy húmedos o con poca ventilación.
 
Ante estas situaciones, el cuerpo sufre importantes pérdidas de agua y tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración, produciéndose, como consecuencia, un aumento de la temperatura corporal.
 
Cuando el cuerpo alcanza una temperatura de más de 40 °C (durante periodos de 10 ó 15 minutos), estos mecanismos reguladores del calor, quedan superados y entran en shock, produciéndose entonces, el temido golpe de calor.
 
 
En España, es frecuente que estos episodios ocurran en los meses de junio, julio y agosto, cuando se superan los 40 °C de temperatura. Los golpes de calor son más frecuentes al comienzo de una ola de calor, dándose en las primeras 24 ó 48 horas. Esto se debe a que el cuerpo aún no ha puesto en marcha los mecanismos de aclimatación.
 
Pero ojo, porque el golpe de calor puede presentarse en el momento, o después de varios días de la exposición a altas temperaturas.
 
¿Por qué se produce el golpe de calor?
Es cierto que el calor influye de manera negativa a la hora de producirse en nosotros un golpe de calor, sobre todo en zonas donde el calor es húmedo, como la costa o la playa, y que la humedad ayuda a que la temperatura de nuestro cuerpo aumente sin darnos cuenta.
 
La falta de hidratación es otra de las causas que lo provoca, por lo que unido a lo anterior, es muy importante que dotemos al organismo del agua necesaria para poder hacer frente a ese calor y manteniendo una sudoración constante para controlar la temperatura corporal.
 
Realizar esfuerzos físicos en las horas centrales del día es también otra de las principales causas del golpe de calor, por ello es necesario que no realicemos actividades físicas o prácticas deportivas intensas en este periodo, ya que la temperatura corporal aumentará y la sudoración no será suficiente para regular la temperatura interna del cuerpo.
 
Las olas de calor repentinas pueden ser otra de las causas del golpe de calor, ya que el organismo necesita un período para acostumbrarse a la temperatura. Si de un día a otro aumenta rápidamente la temperatura del exterior, existe un riesgo elevado de padecer un golpe de calor. Por ello, en estos casos, debemos garantizarnos un equilibrio hídrico adecuado y constante, tomando la cantidad necesaria de agua (entre 2 y 2,5 litros al día como mínimo), a intervalos regulares, procurando beber despacio y a pequeños sorbos, y permanecer en lugares frescos y alejados del calor para adaptarnos poco a poco.
 
Además de originarse por la exposición a un ambiente con temperaturas altas y por realizar ejercicio físico, también aumenta el riesgo de sufrirlo el tener fiebre o ciertas enfermedades y, aún en ambientes húmedos, se puede presentar a partir de la deshidratación, ingesta de medicamentos, alteraciones en los mecanismos de sudoración o el uso de ropa excesiva.
 
¿Cuáles son los síntomas del golpe de calor?
Es fundamental saber cuáles son los síntomas de un golpe de calor para poder reaccionar a tiempo de la forma adecuada, ya que es una situación de peligro que puede ser muy grave, especialmente en personas mayores, embarazadas, bebés y niños pequeños, ya que son los principales grupos de riesgo para sufrir un golpe de calor.
 
En el primer nivel, los síntomas habituales de un golpe de calor son:
 
-Piel enrojecida, caliente y seca
 
-Sed intensa y sequedad en la boca
 
-Sudoración excesiva
 
-Sensación de calor sofocante
 
-Temperatura mayor a 40 °C
 
Estos síntomas son los primeros indicios de alerta de que nuestro organismo puede estar sufriendo un golpe de calor, ya que puede suponer la pérdida de agua entre el 1 y el 5% de nuestro peso corporal.
 
En el segundo nivel, surgen otros síntomas como:
 
-Debilidad muscular y calambres
 
-Dolor de cabeza y mareos
 
-Orinar poco
 
-Anhidrosis (ausencia de sudor)
 
-Pulso fuerte y acelerado
 
-Dolor de estómago y falta de apetito.
 
Estos síntomas nos indican que nuestro organismo ha perdido entre un 6 y un 8% de “nuestro agua corporal”.
 
El tercer nivel es ya una situación de gravedad que exige una reacción inmediata, ya que de lo contrario puede llegar a producirse un colapso. Por tanto, es importante estar alerta ante los siguientes síntomas:
 
-Hiperventilación
 
-Agotamiento
 
-Nauseas o vómitos
 
-Estado de confusión y desorientación
 
-Pérdida de conciencia, delirio o convulsiones
 
-Desmayo o incluso coma.
 
Estos síntomas nos están indicado que el organismo ha perdido entre un 9 y un 11% de “nuestro agua corporal”.
 
Grupos y situaciones de mayor riesgo

 

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor ya que la temperatura a la que se puede producir varía de un individuo a otro, pero no obstante, hay personas que tienen mayor riesgo de sufrirlo dependiendo de diversos factores como: la edad, el sexo, la intensidad y duración de las actividades físicas que realicemos, las altas temperaturas y la humedad ambiental, así como, la tasa de sudor individual de cada persona. Todos estos factores condicionan la cantidad de agua que deberíamos beber diariamente, hasta el punto de llegar a incrementarse entre dos y seis veces la necesidad hídrica diaria de nuestro organismo.

La temporada de calor ha iniciado y con ella algunos problemas de salud que podemos evitar si estamos bien hidratados. El agua juega muchos papeles importantes en nuestro organismo. El agua es el componente mayoritario de las células del cuerpo (excepto en el caso de la células grasas) y también protege y es lubrificante para el cerebro y las articulaciones. El agua transporta los nutrimentos a las células del cuerpo y se encarga de retirar de las mismas los residuos o sustancias de deshechos.





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